Alberga la media hora de solemnes relinchos,
pedestre la cueva cargada sobre los hombros de un leñador,
estibada la suerte marcada en un gastado fuste,
los caballos dan vueltas como un grato carrusel,
se descifran las dantescas miradas de hachas de doble filo,
ataque de abejas venenosas se retuerce y se frustran.




