¿Te olvido 364 días o toda la vida?
Y aparentemente sin señal alguna, las respuestas comienzan a llegar
¿Es tu piel, morenita de altar, diferente placer?
¿son los humores de infinito universo tuyos?
y… ¿te temo?
¿o porque sigo recordándote un solo momento del día?
¿si somos iguales, qué culpa tenemos de ser “diferentes?
Ser portador de una tradición milenaria, procurarla y defenderla, es ser un guerrero cuyo coraje es la verdad. Ser parte de un pueblo indígena de cualquier parte del mundo en pleno siglo XXI, es haber sobrevivido (hasta ahora) a la voraz mancha de la dominación cultural angosajona. ¿Qué es un hombre y qué es una mujer, si no catalizadores del programa que se susurra en el viento por la sabia naturaleza? Quien escucha y es atento a su entorno, se le es entregado un regalo sagrado.
Presiento la ancestral epifanía
pre-siento que ya nos conocemos esa manera de ser
que no entiendo tus formas, cihuatl,
escondidas a mi ojos
parlamento de ideas confundidas soy ahora que –te- pienso
Mientras ‘occidente’ se autoproclama dueño de toda la realidad y tiempo existente, la sabuduría oculta rememora la no existencia y el no tiempo, en el que la vida transcurre a su propio ritmo y movimiento. El crimen del siglo, es condenar a los pueblos indígenas através de la publicidad y los aparatos de mercado, a despojarse de sus propias pieles y así ser como todos nosotros, animales consumistas.
Te hablo en mi manera, pues desconozco las tuyas, vecina
cualtzin cihuatl
ni siquiera imagino qué piensas de tu ombligo
te “hablo” en mi forma, te “pienso” a mi forma
te “extraño” en mi nave, en mi madre que no veo
¿Qué es la multiculturalidad?, sino un modelo posmoderno del liberalismo actual para integrar a todas las culturas a un mismo modelo económico. Sí, se celebra la diversidad en dicha propuesta, pero, ¿acaso no se desarticula el pueblo? El derecho constitucional y el amparo juridico deben cubrir la existencia del indígena, pues es un ser humano más, cuya categoría no debería ser responsable de notables abusos por parte de quienes operan las instituciones. Sin embargo, aún teniendo la ley de su lado, el enemigo más grande de los pueblos sigue siendo la publicidad, quien fomenta el desarraigo de tan importantes tradiciones, al vender la idea de que los establecimientos culturales de occidente, son la única manera en la que se toma en cuenta la existencia. Cosechan el Ego, haciendoles notar que si no son reconocidos economicamente, no existen. La verdadera ayuda, no es institucional y mucho menos mediatica. Quienes verdaderamente combatimos día a día las incongruencias que las cúpulas del poder expiden para la desaparición de los pueblos milenarios, somos nosotros, los pertenecientes, los de cultura mixta, los mestizos, quienes tenemos el poder de promover y hacer respetar la existencia de los pueblos indígenas en la sociedad usuaria del modelo liberal.
No puede ser esta “preocupación” un buzón de sugerencias…
Solo yo y lo que veo
y no se trata de pedir perdón
esa historia ya la conocemos cihuatl madre tierra/pacha-mama
el error es no abrirme no escuchar
no ser
no ser como tú. Así, aunque los medios prediquen la no validéz de nadie ni de nada, que no sea lo que ellos proclaman, la resistencia será siempre la voz de la ciudadanía, quien tome consciencia y protesta de lo que acontece a las comunidades indígenas, compañeras de nosotros en este mundo dominado por los demonios construidos en tesoros malditos. Artistas, cientificos, padres de familia, estudiantes y artesanos, tenemos la obligación de reconocer la existencia de estos pueblos. No de conservarlos, pues ni que fueran museos, esa es la elección libre de los pueblos mismos; pero sí de reconocer su existencia y de converger armoniosamente nuestras culturas. Esa la gran diferencia entre diversidad y multiculturalidad.




