Academia Estúpida de las Artes y las Letras – «ESTULTISOFÍA – COMUNICADO»

«ESTULTISOFÍA – COMUNICADO»

Academia Estúpida de las Artes y las Letras

ESTULTISOFÍA

Academia estúpida de las artes y las letras

COMUNICADO
(tan solo dejar constancia)

INTRODUCCIÓN

La cultura, en general, encuentra gracioso, simpático, pero poco serio, cualquier avance o vanguardia en el momento que se crea; no obstante, con el tiempo lo admite, lo admira y lo solapa con cualquier otra novedad que ofrezca desconocidos, inéditos y jugosos parajes. El recorrido es un bucle del que es muy difícil salir; y esto es lo más peligroso que puede suceder, porque te impide acceder a lo insólito atándote a la cordura y a la coherencia de esa liturgia artística cíclica y redundante.

Este texto no pretende crear un nuevo movimiento cultural o artístico, no es una moda que se nos ha ocurrido al ir al baño a media noche, no es un calambre de nuestra mente, no es un borrón y cuenta nueva, no es una alucinación, ni una epifanía, no es un enfoque singular que hemos encontrado entre las páginas de una lechuga, ni una moneda tirada al aire mientras lees a Franz Kafka. Es posible que sea un descubrimiento –con final absoluto– que nos demuestra que la necedad es innata a la persona y que es imposible deshacerse de ella, dado que es congénita a nuestro existir. Sin embargo, nuestra naturaleza nos imprime esa decisión consustancial de traspasar ese redil e intentar comprender por qué la idiotez se cree muy sabia.

ESTULTISOFÍA

(nuevo término metafísico para describir la esencia de la Academia Estúpida de las Artes y las Letras)

LA ESTULTISOFÍA Y LA ÉTICA DE LA IGNORANCIA RECONOCIDA

La estultisofía, entendida como la filosofía de la estulticia, ofrece una mirada provocadora y transformadora sobre el papel de la ignorancia en las dinámicas sociales y morales. En un mundo donde la sensatez está instalada por decreto, esta corriente invita a reflexionar sobre la ética del reconocimiento de nuestras propias limitaciones. Aquí se presenta una distinción crucial entre dos tipos de «estultos»: aquellos que niegan su ignorancia y perjudican a la humanidad con su arrogancia, y aquellos que abrazan su condición de «idiotas», encontrando en ello una fuente de creatividad y responsabilidad social.

El peligro del estulto inconsciente

El estulto que no reconoce su ignorancia representa una amenaza significativa para la sociedad. Este individuo, cegado por su propia soberbia, opera bajo la falsa premisa de que posee todas las respuestas, y en su actuar perpetúa errores que impactan negativamente en el bienestar colectivo. Su negación de la ignorancia crea barreras para el diálogo, la innovación y el aprendizaje, ya que se aferra a su propia «sensatez» impuesta, cerrando la puerta a perspectivas diferentes y más humanas. Esta figura refleja lo peor del dogmatismo y la rigidez mental que frenan el progreso.

La virtud de la ignorancia asumida

Por otro lado, el estulto consciente de su propia idiotez es, en esencia, un individuo moralmente valioso. Su capacidad para aceptar sus limitaciones rompe con los estándares de la sensatez tradicional, abriendo espacio para la humildad y el aprendizaje continuo. Este tipo de estulticia reconocida lleva consigo una actitud de apertura que fomenta la exploración de soluciones novedosas, las cuales podrían parecer absurdas o inútiles desde una perspectiva tradicional, pero que finalmente revelan su ingenio y utilidad.

En las artes interdisciplinares, por ejemplo, este reconocimiento del absurdo permite a los creadores arriesgarse con ideas que desafían las normas. Los estultos conscientes se convierten en revolucionarios morales al demostrar que la vulnerabilidad y la imperfección no son debilidades, sino fuentes de autenticidad y renovación. Su humildad desactiva la peligrosa ilusión de la perfección, permitiendo que el arte, la poesía y la música se conviertan en vehículos de una ética más inclusiva y empática.

De la aceptación a la acción social

El reconocimiento de la propia estulticia no solo tiene implicaciones personales, sino también sociales. Quienes abrazan su ignorancia tienden a ser menos peligrosos para la sociedad porque su vulnerabilidad los hace más conscientes de su impacto en los demás. Además, esta conciencia les impulsa a buscar soluciones que van más allá de los esquemas tradicionales. En un contexto ético, esto significa explorar vías poco convencionales que consideran la diversidad, la innovación y la empatía como pilares fundamentales.

Así, en lugar de imponer la sensatez como norma, la estultisofía propone que el verdadero progreso moral y social surge de la aceptación de nuestra propia falibilidad. Este enfoque permite crear una sociedad más flexible, creativa y justa, donde las soluciones «estúpidas» se convierten en propuestas brillantes y transformadoras.

Un nuevo pacto moral

En definitiva, la estultisofía nos invita a un pacto moral basado en la humildad y la aceptación de nuestras limitaciones. La diferencia entre el estulto que ignora su ignorancia y el que la reconoce es la diferencia entre el caos destructivo y el caos creativo. Es precisamente en esta última forma de caos donde la humanidad encuentra su potencial para reinventarse, abrazando la imperfección como motor del cambio y la innovación.

RETAZOS AFORÍSTICOS COMO SOPORTES INSENSATOS

1. La Estultisofía no nace, se tropieza.
No se estudia, se padece con gusto.
No se comprende, se balbucea.

2. Pensar demasiado es la causa de casi todo lo que no importa.
Por eso la Estultisofía no piensa: emite chispas mentales sin dirección ni propósito.
Es pensamiento a oscuras, sin zapatos ni mapa.

3. Lo profundo nace de lo banal.
La idiotez es un lenguaje secreto que los sabios ya no recuerdan.
El que se atreve a ser estúpido con consciencia, despierta una lucidez que los listos no pueden ver.

4. El error es el mejor pincel.
La torpeza, la única danza sincera.
El absurdo, el himno nacional del alma libre.

5. Reírse de ti no es un acto de humildad:
es un acto de inteligencia superior.

6. La Estultisofía no busca respuestas.
Tampoco hace preguntas.
A veces bosteza, a veces canta, a veces se cae y se levanta o no, según le apetezca.

7. Todo artista estultisófico es consciente de que:

a. es artista por la gracia de la nesciencia.

b. el arte siempre debe estar en crisis, de lo contrario no sería arte.

c. la volatilidad de los fundamentos artísticos deben ser forzosamente sólidos.

d. su producción tiene el mismo valor que su producción, y en ocasiones tal vez menos.

e. existen artistas que no saben que lo son, y también a la inversa.

8. La estética es un accidente.
El estilo, una superstición.
La coherencia, una enfermedad grave del pensamiento.

9. Toda creación es un vómito elegante del inconsciente.
Y cuanto más ridículo, más sincero.

10. Solo la persona estúpida es verdaderamente libre.
Porque ya ha dejado de pelear con el sentido.
Porque no espera nada.
Porque lo da todo sin saber que lo está dando.

LA ESTULTISOFÍA: UN PARADIGMA REVOLUCIONARIO EN LAS ARTES EXPERIMENTALES

La estultisofía, o sabiduría de la estulticia, se posiciona como una fuerza transformadora en el ámbito de las artes interdisciplinares y experimentales. Aunque pueda parecer paradójico valorar lo que tradicionalmente se considera «estúpido», esta corriente filosófica reivindica lo absurdo, lo ingenuo y lo disparatado como vehículos de exploración creativa y renovación artística.

En las fronteras de la creatividad

El concepto de la estultisofía desafía los límites establecidos de la razón y la lógica, invitando a artistas, poetas… (y a otras gentes individuos indefensas, porque en realidad todos son artistas) a liberar sus obras de las restricciones convencionales. Este enfoque permite una ruptura consciente con las formas tradicionales y abre espacio para lo inesperado. En literatura y poesía, por ejemplo, la estultisofía puede inspirar estructuras narrativas erráticas, versos libres de solemnidad y el uso de símbolos absurdos como herramientas de significación, incluso utilizando soportes inimaginables y ecoilógicos o mastuerzos. Estas obras, lejos de ser incoherentes, alcanzan un nivel de profundidad al confrontar directamente las expectativas de quien lo lee y reconfigurar la percepción de lo que constituye arte.

Conexiones interdisciplinarias y caos creativo

En el ámbito de las artes interdisciplinares, la filosofía de la estulticia fomenta la creación de obras híbridas donde lo absurdo actúa como un puente entre disciplinas. Una compositora puede incorporar sonidos cotidianos, aparentemente «estúpidos» o simplemente ignorados por su constante cotidianidad, en una pieza experimental, mientras que una pintora, un escultor o cualquier otro obrero de las artes plásticas, puede utilizar materiales poco convencionales como rodillas de ángel o caramelos de menta olvidados en una cámara anecoica, con el fin de cuestionar si la belleza tiene la necesidad de ser sonora o albina. Este enfoque interconectado refuerza la idea de que el caos creativo es capaz de generar nuevas formas de expresión que reflejan una realidad menos ordenada y más humana.

Liberación emocional y espiritual

La estultisofía también juega un papel crucial en la liberación emocional y espiritual de los artistas y los espectadores. Al abrazar la vulnerabilidad que implica mostrar lo «ridículo», se permite un nivel de autenticidad que otras corrientes artísticas no siempre alcanzan. En la música experimental, el uso de sonidos discordantes y ritmos impredecibles o inactivos genera una conexión visceral que no depende de la perfección técnica, sino de la capacidad de conmover y sorprender; a la vez que el «espacio» que alberga (azarosamente) el «concierto» participa en la misma medida que quienes están actuando, los objetos sonoros y el público, caso de que éste exista, y que, por supuesto, no es imprescindible. Esta perspectiva es liberadora, tanto para el creador como para el receptor –caso de que lo haya–, ya que el creador puede actuar, al mismo tiempo, como receptor, y éste también como creador; de esta manera se establece un diálogo basado en la aceptación y la imperfección compartida, tanto de ida como de vuelta, aunque los objetivos sean inamovibles e incluso idénticos o equivalentes.

La estultisofía como crítica cultural

Además de su influencia en las artes, la estultisofía posee un valor crítico al cuestionar las jerarquías y los cánones establecidos. Al celebrar lo ingenuo y lo absurdo, esta filosofía desafía las estructuras elitistas que definen lo que es considerado «arte serio». Las obras influenciadas por la estultisofía tienen el potencial de democratizar el acceso al arte, haciendo que este sea más inclusivo y accesible. La poesía puede hablar en un lenguaje coloquialmente desconocido; la literatura puede narrar desde perspectivas insólitas o ambidiestras; la música puede incluir voces y sonidos que antes habrían sido ignorados o, tal vez, catalogados como nonatos o ausentes; la pintura, la perfomance y el resto de disciplinas por descubrir, pueden integrarse o desintegrarse por simpatía o antipatía, cuestiones éstas muy propias de ellas y en las que no deseamos imbuirnos.

Un nuevo horizonte artístico

En resumen, los beneficios de la estultisofía en las artes interdisciplinares y experimentales son claros: este enfoque permite la expansión de la creatividad, la conexión entre disciplinas, la liberación emocional, y el cuestionamiento de las normas culturales. A través de la celebración de lo absurdo, lo ingenuo y lo disparatado, esta filosofía abre un horizonte artístico en el que todos los elementos de la experiencia humana, incluso los considerados «estúpidos», tienen cabida y valor.

Las puertas que nunca pueden cerrarse

Lo que planteamos es una reflexión sobre la paradoja y la infinitud del arte. La idea de que el arte nunca puede tener «puertas» sugiere que no debería haber barreras ni límites para la creatividad, porque esos límites serían antitéticos a su esencia. Es un terreno donde lo novedoso se enfrenta al desgaste de la expectativa y donde incluso lo insólito, por más extraño que sea, puede perder su impacto si se convierte en algo esperado.

La creación artística parece ser un proceso sin fin, un espacio donde el significado evoluciona constantemente y donde el acto de sorprender, paradójicamente, se reinterpreta al romper las reglas de lo previsto. La noción de que nunca llegaremos a los «límites» del arte refuerza su carácter eterno y en expansión, lo que hace que cualquier delimitación parezca no solo decepcionante, sino también reductiva.

RAZONAMIENTOS QUE PUEDEN CONFIRMAR LA EFICACIA DE LA ESTULTISOFÍA EN TÉRMINOS METAFÍSICOS

  1. La paradoja como fundamento ontológico: Desde una perspectiva estultisófica, el universo podría interpretarse como intrínsecamente contradictorio. Esto significaría que el ser en su totalidad no se rige por la consistencia lógica, sino que prospera gracias al caos, el absurdo y las contradicciones.
  2. El sinsentido como verdad trascendental: Mientras la metafísica clásica busca verdades universales y racionales, la estultisofía podría postular que el sinsentido es en sí mismo una verdad. Esto invita a reinterpretar la experiencia humana como una mezcla de propósito y vacío, donde el absurdo tiene un lugar central.
  3. Epistemología del absurdo: La estultisofía podría argumentar que las formas de conocimiento más profundas no se alcanzan mediante la lógica, sino a través de experiencias que rompen con ella. En otras palabras, el absurdo y lo irracional serían caminos válidos hacia el entendimiento, como lo son los sueños o las emociones.
  4. Reconciliación del sujeto con la insensatez del cosmos: Este razonamiento enfatiza que, al aceptar lo absurdo como parte de la realidad, el ser humano trasciende su lucha por imponer orden al universo. Esto no solo sería liberador, sino que también acercaría al sujeto a una forma más auténtica de estar en el mundo.
  5. El juego metafísico: Desde esta perspectiva, el ser y la existencia pueden entenderse como un juego, donde las reglas son arbitrarias y las metas no tienen un propósito final. Esto resalta la importancia de la creatividad y la fluidez sobre la búsqueda rígida de significado.

POSTULADOS EN EQUILIBRIO

1. Rompe con la tiranía del sentido

En el arte contemporáneo (y ni hablar del institucional), todo tiende a estar sobreexplicado. Cada obra debe tener una justificación, un discurso, una causa.
La Estultisofía, al negar el sentido, libera al arte del deber de «decir algo útil», permitiendo que exista simplemente por sí mismo, por su forma, su caos, su absurdo, su impulso.

2. Destruye el ego del genio y del experto

El arte ha sido históricamente secuestrado por el mito del «genio» o del «sabio con talento». La Estultisofía parte desde la memez entrenada: una estupidez voluntaria que se opone al virtuosismo, al maestro, al mercado del éxito. Así, todo el mundo puede crear sin sentirse inferior o juzgado, y eso es revolucionario.

3. Conecta con lo profundo a través de lo superficial

Parece paradójico, pero al abrazar la banalidad, el ruido, la torpeza, el sinsentido, el arte estultisófico se deshace del filtro racional y toca zonas del inconsciente, lo intuitivo y lo visceral.

4. Combate el mercado y sus reglas

El arte útil se vende. El arte coherente entra en ferias. El arte con «mensaje» se premia. La Estultisofía renuncia al sistema desde dentro, y no por ingenuidad, sino por rebeldía. Es una forma de deserción estética, una protesta silenciosa (o ruidosa, o gutural) contra las industrias del arte.

5. Descoloca al espectador

En tiempos donde todo debe gustar, emocionar, generar compromisos o likes, el arte estultisófico rompe esa expectativa. En vez de buscar la identificación, la trascendencia o la belleza, provoca confusión, risa incómoda o indiferencia. Y ahí, en esa grieta, es donde algo realmente nuevo puede pasar.

6. Devuelve el arte a su origen: el juego

Antes de academias, teorías y curadores, el arte fue juego: con el cuerpo, con el barro, con las palabras. La Estultisofía recupera eso: el arte como acto lúdico, torpe, espontáneo, sin objetivo.

7. Es la forma más honesta de ser contradictorio

Todo arte está lleno de contradicciones. Pero la Estultisofía no intenta resolverlas, sino que se abraza a ellas como a un encanto incómodo. Es decir: no niega su paradoja, la convierte en su razón de ser.

Entonces, ¿por qué es beneficioso partir de la estupidez?

Porque desactiva las trampas del ego, del sistema, del pensamiento domesticado. Porque permite que cualquier gesto —por mínimo, torpe o absurdo que parezca— tenga valor como creación.

Porque, al fin y al cabo, lo verdaderamente poderoso en el arte no es lo correcto, ni lo útil, ni lo inteligente.

Es la libertad que conlleva la ingenuidad.

La Estultisofía no quiere convencerte de nada.
Ni siquiera quiere existir.
Pero si en algún momento te ves haciendo el ridículo con orgullo,
desentonando en un mundo que exige lucidez constante,
dibujando una escalera sin peldaños o recopilando sonoridades expósitas o escribiendo un poema comestible…

entonces sabrás que has llegado.

Y no hay más que hacer.
Salvo, quizás, pensarte sin bridas.
Y luego hacer otra cosa.
O no.

Firman este COMUNICADO (especie de manifiesto)

Manel Costa (País Valencià), Bartolomé Ferrando (País Valencià), Maria Jesús Ruiz (Cádiz), Vicente Gascón (País Valencià), Luis María Labrador (Castilla-León), Fernando Costa (País Valencià), Nieves Correa (Madrid), Juanje Sanz (Euskal Herria), Elia Torrecilla (Galiza), Manuel Puertas (Aragón), Daniel Herrera (California), Francesc González (País Valencià), Luis Felipe Comendador (Castilla-León), Carles Cano (País Valencià), Amparo Santamarina (País Valencià), Paco Ramos (Andalucía), Marta R. Sobrecueva (País Valencià), Delia Izquierdo (País Valencià), Almudena Ocaña (Andalucía), Abel Loureda (Asturias), Yolanda Pérez Herrera (Madrid), Itziar Rekalde (Euskal Herria), Merari Fierro (México), Rafael Santibáñez (País Valencià), Carmen Herrera (Andalucía), Mariano H. de Ossorno (Madrid), José Blanco (Euskal Herria), Fausto Grossi (Italia), Javier Seco (Andalucía), Rosa González (Andalucía), José Santamaría –Llapis– (País Valencià), Lucía Peiró (País Valencià), Álvaro Pichó (País Valencià), Antonio Gómez (Extremadura), Elísabeth Candina (Euskal Herria), Paco Justicia (Catalunya), Lucía Hervás (País Valencià), Ana Higueras (País Valencià), Jim Lorena (Andalucía), Pepe Romero (País Valencià), Juan Fran Núñez (Castilla La Mancha), Arturo Martí (Canarias), Montserrat Palacios (México), Llorenç Barber (País Valencià), Josep Sou (País Valencià), Miyaki Inukai (Japón), Jaio La Espía (Euskal Herria).

Avatar photo
Manel Costa (Valencia)

Poeta visual y fundador de la Academia Estúpida de las Artes y las Letras (València, España). Cofundador del Sporting Club Russafa. Autor de más de 20 publicaciones entre poesía, teatro y ensayo.

DATOS ARTÍSTICOS RELATIVAMENTE INTERESANTES

de Manel Costa-Mascarós i Adrià-Niclós

 

Nacer, nacer, lo que se dice nacer, nació poco, aunque se supone que lo suficiente para dedicar una parte importante de su peso intelectual en cocinar palabras y espacios.

 

En su nacimiento procura estar junto a su madre para ayudarle en el parto. Su madre, que es una sinalefa, se lo agradece eternamente durante tres semanas. Su padre, de profesión sus albores, se da inmediata cuenta de que su hijo es un infame para el trabajo de cuchara.

 

Sus primeras palabras las pierde en una alcantarilla cuando jugaba al diccionario ciego. Ante este hecho —que marcó decididamente su vida— se viste de adverbio y se lanza al mundo a difundir la teoría de la Retórica de la Mudez.

 

En su adolescencia descubre, casualmente, que la letra “O” padece aerofagia. Inmediatamente toma la decisión de dedicarse al estudio desinteresado de las palabras huecas.

 

Durante treinta años estudia a la letra “A” desde varios puntos de vista; segmentando cada cinco años el vértice, con el fin de descubrir la fuente de financiación de las palabras.

 

A medida que el tiempo impar se repetía, su vocación de trasteador de conceptos iba en aumento, hasta que un día, concretamente el día en el que las horas se suicidan a los cincuenta y nueve minutos, se dio perfecta cuenta de que a partir de ese momento era un poeta visual. ¡Caramba! — se dijo, medio sorprendido medio mulato — ¡ya sé exclamar visualmente!

 

Durante un periodo inexacto vivió amancebado con las letras “B” y “V”; la fisonomía de estas dos letras le resultaba tremendamente lasciva.

Tras este ciclo de convivencia irregular con las letras “B” y “V”, el autor comienza a sospechar que la ortografía no es un sistema, sino una conspiración blanda. Decide entonces no tomar partido, lo cual le lleva a escribir indistintamente con ambas manos, generando una tensión erótica en el lenguaje que algunos críticos han confundido con errores. Él, sin embargo, insiste en que se trata de roces semánticos con consecuencias fonéticas.

En esta etapa funda, sin previo aviso ni posterior confirmación, la primera célula embrionaria de lo que más tarde sería la Academia Estúpida de las Artes y las Letras, institución que no nace, sino que se tropieza consigo misma en un pasillo mal iluminado. La Academia surge como respuesta a una necesidad inexistente: organizar la estupidez consciente frente al caos de la estupidez inconsciente. No pretende enseñar, sino evidenciar; no pretende formar, sino deformar con cierto criterio.

Durante los primeros años de esta no-fundación, el autor se dedica a impartir seminarios invisibles sobre temas de gran irrelevancia estructural, tales como «La influencia del silencio en los discursos onomatopéyicos» o «Aplicaciones prácticas del malentendido diletante en su grado más neófito». La asistencia es variable: a veces nadie acude, lo cual es interpretado como un éxito rotundo de convocatoria interior.

Paralelamente, desarrolla una serie de investigaciones sobre el comportamiento de las palabras cuando se sienten observadas. Llega a la conclusión —no demostrable pero firmemente sostenida— de que las palabras tienden a comportarse mejor en público y peor en privado, lo cual explicaría buena parte de la literatura contemporánea. Este hallazgo no le lleva a ninguna parte concreta, pero le permite quedarse donde está con mayor convicción.

En su trayectoria como poeta experimental, comienza a trabajar con signos de puntuación en estado de ansiedad. El punto y coma le confiesa, en una ocasión, que nunca ha sabido exactamente qué papel desempeña, y el autor decide no tranquilizarlo, considerándolo un elemento dramático de gran valor escénico. A partir de ahí, incorpora la duda tipográfica como recurso expresivo.

En un intento fallido de sistematizar su propio pensamiento, redacta varios manifiestos que se contradicen entre sí con una elegancia creciente. De ese cúmulo de afirmaciones incompatibles emerge la Estultisofía como no-doctrina: un neologismo que no define, sino que señala. La Estultisofía parte de una premisa tan simple como incómoda: la humanidad es, en términos generales, estúpida. La diferencia no radica en la inteligencia, sino en la conciencia de esa estupidez. Los estultisóficos, lejos de superarla, la reconocen, la cultivan y la exhiben con una mezcla de pudor y entusiasmo metodológico.

Este posicionamiento le permite al autor acceder a espacios donde antes no estaba invitado, como congresos inexistentes, exposiciones que se desmontan antes de inaugurarse y lecturas públicas en habitaciones privadas. Su obra comienza a circular de forma irregular, a veces en formato físico, otras en formato sospecha.

A mediados de una década que no termina de identificarse, inicia una serie de colaboraciones consigo mismo bajo distintos pseudónimos, lo que le permite disentir en público sin necesidad de interlocutores externos. Estas discusiones internas son recogidas en actas que nadie redacta, pero que todos parecen recordar vagamente.

En el ámbito performativo, desarrolla acciones en las que el espectador no sabe si está asistiendo a una obra o a un error logístico. Esta ambigüedad se convierte en una constante de su trabajo: la imposibilidad de distinguir entre intención y accidente. Algunos asistentes han declarado haber sentido una ligera incomodidad, seguida de una epopeya mariana que no sabían justificar. El autor considera estas reacciones como indicadores de funcionamiento.

Su relación con el tiempo también merece mención. Tras años observando su comportamiento irregular, concluye que el tiempo no pasa, sino que insiste. A partir de ahí, decide trabajar con repeticiones mínimas, variaciones casi imperceptibles que obligan a una atención que roza lo inútil. Esta estrategia ha sido interpretada por algunos como una forma de resistencia, por otros como una falta de ideas. El autor no desmiente ninguna de las dos opciones.

En la actualidad, continúa desarrollando su labor dentro y fuera de la Academia Estúpida, que a estas alturas ya cuenta con un número indeterminado de miembros no censados. Su producción reciente incluye obras que no terminan de empezar y proyectos que se abandonan con una precisión casi quirúrgica.

Sigue investigando la relación entre estupidez y lucidez, convencido de que ambas no solo coexisten, sino que se necesitan mutuamente. Ha llegado incluso a plantear —aunque sin demasiada insistencia taxidermista— que la lucidez podría ser una forma refinada de estupidez que ha aprendido a expresarse mejor.

En su vida cotidiana, mantiene conversaciones con palabras que ya no utiliza y evita cuidadosamente aquellas que funcionan demasiado bien. Considera que la eficacia es una forma de cierre, y él prefiere las aperturas defectuosas.

No se descarta que, en un futuro próximo o pasado, decida dejar de hacer lo que hace para seguir haciéndolo de otra manera. Mientras tanto, continúa habitando ese territorio impreciso donde el pensamiento tropieza consigo mismo y, en lugar de caer, decide quedarse un rato más en el desequilibrio.

Y si algo pudiera concluirse de su trayectoria —lo cual sería precipitado— es que no ha dejado de equivocarse con una constancia admirable. Lo cual, en el marco de la Estultisofía, podría considerarse no un fracaso, sino una forma bastante consistente de coherencia.

 

 

Exposiciones colectivas:

 

1990 junio - Casa de la Cultura de Chiva – Poesía experimental (A.N.C.A.)
1990 noviembre – Sala Ibercaja (València) – Poesía experimental “Cromos i Retallables” (A.N.C.A.)
1991 febrero - Centre Cultural Fundació Caixa Castelló – “Llibres sense límits”
1991 febrero – Local A.N.C.A. – Poesía experimental.
1991 abril - Museu de la Ciutat de València – “Llibres sense límits”
1991 abril - Fira del Llibre de València – Llibres objecte – (A.N.C.A.)
1991 mayo – Museu de la Ciutat de València – “Llibres sense límits”
1991 mayo – Local A.N.C.A – Poesía experimental
1991 septiembre - Museu Gravina de Alacant – “Llibres sense límits”
1992 enero – Local A.N.C.A. – Poesía objetual
1992 marzo – Siete librerías de València – Libros objeto
1992 mayo – Local A.N.C.A. – Poesía experimental.
1992 julio - Sala Caroline Corre de Poitiers (Francia) – Poesía objetual
1992 septiembre - Sala Caroline Corre de París (Francia) – Poesía Objetual.
1992 noviembre – Librerías de Castelló – Libros objeto (A.N.C.A.)
1993 junio – Casa de la Cultura de Chiva – Libros objeto
2002 agosto – La puebla de San Miguel – Intervención colectiva en toda la localidad.
2010 noviembre - “Artistas muertos fracasados” (con Curro Canavese) Sporting Club Russafa
2018 mayo – Fira del Llibre de València – Llibres objecte (A.N.C.A.)
2018 octubre – Librería Puerto de Sagunto – Llibres objecte (A.N.C.A.)
2018 noviembre – Centre Cultural Ovidi Montllor (Alcoi) – Llibres objecte (A.N.C.A.)
2019 enero/febrero – “libros objeto” – Centre Ovidi Montllor (Alcoi)
2019 marzo – “Libros objeto” – Biblioteca Nacional de Alacant
2019 abril – “Libros objeto” – Biblioteca Nacional de Orihuela
2019 mayo – “Libros Objeto” – Biblioteca Nacional de Castelló
2019 junio – “Libros objeto” – Biblioteca Nacional de València
2019 mayo – “Artistas muertos fracasados” (con Curro Canavese) en EDITA Casa de Cultura de Punta Umbría (Huelva)
2019 noviembre – “Retrospectiva de A.N.C.A.” – Universitat Politècnica de València.

 

 

Exposiciones individuales del Grupo Costa Dos:

 

1991 octubre - Casa de la Cultura de L’Eliana (València)
1992 febrero - Associació de Nous Comportaments Artístics (A.N.C.A.) València
1992 mayo - Casa de la Cultura de Chiva (València)
1994 octubre – Casa de la Cultura de Xirivella (València)
2000 abril – I.E.S. El Cabanyal – Poesía experimental.

 

 

Exposiciones individuales:

 

2002 febrero – Poesía experimental - Sala Color Elefante de València
2019 marzo - Poesía experimental - Centre Cultural Octubre de València (lugar: los retretes del Centro)

 

 

 

Acciones/Instalaciones:

 

1989 - “Set poemes d’acció” – Universitat de València
1990 - “Cacafonía” – Universitat de València
1990 - “Intervenció plural” – Estación del Norte de València
1991 - “Música lleuguera” – Palau de la Música de València
1992 - “Visita” – I.V.A.M. (Institut Valencià d’Art Modern)
1992 – “Interespais” (Instalación) - Playa de la Malvarrosa ( València)
1992 – “Interespais” (Instalación) – Local A.N.C.A. (València)
2002 - “Presentación Agenda para Ejecautivos” – Fira del Llibre de València.
2004 - “Lectura de la Guía Telefónica” – Sala Color Elefante (València)
2013 – “La pulga poética del canuto, la sobrasada y el arte (o la idiotez como recurso artístico) – Anticonferencia. – Sporting Club Russafa.
2025 – “Por un arte estulto e inútil” (Conferencia sin público) – Centre Cultural Octubre València

 

Publicaciones:

 

1986 - Revista de poesía visual “Texto Poético 8” (varios autores)
1989 - Revista de poesía visual “Texto Poético 9” (varios autores)
1991 - Carpeta de poesía visual “A.N.C.A. nº 0” (varios autores)
1991 - Carpeta de poesía visual “A.N.C.A. nº 1” (varios autores)
1992 - Carpeta de poesía visual “A.N.C.A. nº 2” (varios autores)
1993 - Carpeta de poesía visual “A.N.C.A. nº 3” (varios autores)
2001 – Poesía visual valenciana (varios autores)
2001 - “Agenda para ejecautivos – 2002 · 2112”
2002 – “La mirada llegida” (varios autores)
2005 – “Antología de la poesía visual española” (varios autores)
2007 - “El acechador” (Premio de Relatos Ángel Miguel Pozanco)
2007 – “Poesía visual española” (varios autores)
2007 - “La mirada de lo oscuro”
2009 - “El nido de la palabra” (con Curro Canavese)
2011 - “Artistas muertos fracasados” (con Curro Canavese)
2011 - “Galimalabras (propuestas poéticas)”
2013 – “17 piedras dormidas” (teatro)
2013 – “El viaje” (con Curro Canavese y Carles Cano)
2014 – “Soplos y chirimbolos” (poesía visual)
2014 – “Diccionario estulto”
2015 – “Cuentos desunidos”
2015 – “El llibre dels 100 poemes”
2017 – “Maikus, Caikus, Cuikus” (con Curro Canavese y Carles Cano)
2017 – “Toll de mots i nyaps”
2017 – “Memòries d’un xiquet de carrer”
2018 – “Amanida de pensaments arrebossats i cagallons tendres”
2019 – “Artistas Muertos Fracasados” (con Curro Canavese) – Reedición.

2019 – “Las piedras salvajes y su sexualidad”
2021 – “La poètica del poca-solta”
2023 – “Pell d’Alé”
2023 – “Aforismo acostados” (con Fernando Costa)
2024 – “23 Manifiestos Dada” (con Manuel Puertas Fuertes)
2026 – “Estultisofía”

 

Teatro:

2025 – Estreno de la obra teatral “Estultisofía” – Sporting Club Russafa (València)

 

Otras acciones:

1990 – Cofundador de A.N.C.A. (Asociació Nous Comportaments Artístics)
2002 – Cofundador del Sporting Club Russafa
2005 – Fundador y rector de la Academia Estúpida de las Artes y las Letras (València).
2013 – Organizador del I Ciclo de Anticonferencias en el Sporting Club Russafa. Participantes: Manel Costa, Bertomeu Ferrando, Llorenç Barber, Montserrat Palacios, Carles Cano y Miguel Molina.

 

 

Exposiciones no realizadas:

 

1987 - Museum of Modern Art New York
1991 - Centre Georges Pompidou – París-
1991 - National Galerie –Berlin-
1993 - Kunsthaus –Zürich-
1995 - Kunsthalle –Basel-
1996 - Staats Galerie –Stuttgart-
1996 - Wallraf-Richartz Museum –Koln
1998 - Museu Faller –València-
1999 - Musée d’Art Contemporain –Bordeaux-
2000 - Castello di Rivoli –Turín-
2001 - Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía –Madrid-
2001 - Fundación Thyssen-Bornemisza –Madrid-
2001 - Tate Gallery –Londres-
2002 - Institut Valencià d’Art Modern –València-

 

Libros no escritos

 

1972 – “La muralla china” de Franz Kafka
1983 – “El castillo” de Franz Kafka
1987 – “América” de Franz Kafka
1990 –  “La condena” de Franz Kafka
1992 –  “Informe para una academia” de Franz Kafka
1999 –  “Cuadernos en octavo” de Franz Kafka
2003 –  “La transformación” de Franz Kafka
2005 –  “El proceso” de Franz Kafka
2010 –  “Meditaciones” de Franz Kafka

 

 

Artículos: 1

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *