Ardiente paciencia

Me desperté como a la diez con el ruido horrible del portón debajo del departamento, es como si te pegaran con un platillo (uno conta otro), estallido en la oreja. Me había dormido a la dos de la madrugada cuando…

Me desperté como a la diez con el ruido horrible del portón debajo del departamento, es como si te pegaran con un platillo (uno conta otro), estallido en la oreja. Me había dormido a la dos de la madrugada cuando…