¿QUIÉN ES QUIÉN?
¿El que aquí se enuncia es el verdadero poeta?
¿O es una creación a imagen y semejanza del Dios oculto en la poesía?
¿Este sujeto poético es consciencia pura o imaginación deliberada?
¿De quién es la voz que emerge a la hora de escribir estas líneas?
¿De quién es la voz que emerge a la hora de leer estas líneas?
¿Es mía, de una fuerza divina que hace pensar que es mia, o es de usted?
QUÉ ANÁRQUICA ES LA VOZ DEL POETA.
Se diluye en el hierro de la lengua
para crearse poema libre:
Un mundo dentro de otro mundo.
Para decir del dolor profundo
o de la efímera alegría del hombre
no bastan las linealidades,
ni la palabra acostumbrada.
En el poeta es necesario
rebelarse contra la convención,
injuriar la locución vana y
asirse a la sublimidad etérea.
La voz del poeta es reinvención,
brío, resistencia y sortilegio.
Conjura sagrada que eleva
todos los sentimientos humanos .
VIBRA EN EL MUNDO UN RITMO TÁCITO QUE
cimbra vidas en rumbas instintivas.
Redoblan adentro el tambor, la clave,
la marimba y el pandero que tocan
la armonía divina de una fuerza mayor.
Estalla en el espíritu del hombre
una tonada venida desde lejos
como si un coro misterioso y sacro
le sugiriese en el silencio feroz
librarse de los lazos de la consciencia.
Ese es el ideal de la poesía,
hacia esa dirección apunta el poeta:
Sentir la música del mundo y cantar,
cantar la música del mundo y sentir.
Acercarse a través del signo cautivo
a la libertad de la sinfonía simiente.




