Sabak’ Ché (México)

Sabak’ Ché

(México)

Antes de tener nombre, ya existía como impulso. Lo que hoy es Sabak’ Ché comenzó como una serie de gestos culturales que anteceden incluso a su propia fundación: un grupo de personas reunidas alrededor del arte, presentando música, fotografía y literatura en espacios informales; un teatro ambulante que llevaba pequeñas obras —títeres, marionetas, escenas vivas— hasta las comunidades. La cultura como acto cotidiano, como necesidad, como camino.

En 2008, esos impulsos encontraron forma y nombre: Castillo de la Monstruosidad, un proyecto dedicado al fomento y la promoción de la cultura y el arte, que funcionó también como foro cultural presencial, punto de encuentro para quienes compartían esa misma convicción de que el arte debe circular, llegar, tocar.

Con el tiempo, el Castillo creció. En 2013 dio su primer paso hacia el mundo virtual, concentrándose en la difusión de cultura, arte y eventos en espacios digitales. Ese mismo año nació la Revista Mimeógrafo, concebida inicialmente como el órgano editorial del proyecto, pero que pronto tomó vida propia y se consolidó como un proyecto independiente: una revista sin filtros ni censuras, donde la obra habla por sí misma ante el lector.

Un par de años después comenzaría a gestarse la Biblioteca Itzamná y su rama editorial, con la ambición inicial de publicar obras clásicas en español y en su idioma original para su estudio y difusión. Más adelante, la visión se ampliaría para incluir la obra de escritores independientes y emergentes, aquellos cuya producción corre el riesgo de perderse si no existe un espacio que la resguarde.

El proyecto entonces entró en una pausa necesaria —el silencio que precede a la transformación. De esa pausa emergió una nueva identidad, un nuevo nombre cargado de raíces: Sabak’ Ché, que en lengua maya nombra al árbol del que se extrae la tinta para escribir. Con ese cambio, el proyecto redefinió sus bases: convertirse en un foro cultural virtual con la capacidad de albergar y desarrollar proyectos propios y externos, siendo un espacio flexible, abierto y en constante crecimiento.

Hoy, Sabak’ Ché avanza con una visión clara: expandir la Revista Mimeógrafo como centro de publicaciones virtuales, consolidar la Biblioteca Itzamná como acervo cultural y plataforma editorial, y construir un foro donde el arte, en todas sus expresiones y tiempos, encuentre un lugar donde existir, dialogar y permanecer.

Desde el árbol que da tinta, todo comienza.

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Sabak' Ché México

Antes de tener nombre, ya existía como impulso. Desde gestos culturales informales y un teatro ambulante de títeres y escenas vivas, hasta convertirse en foro cultural virtual, Sabak' Ché lleva décadas convencido de que el arte debe circular, llegar, tocar. Su nombre proviene del maya: el árbol del que se extrae la tinta para escribir. Desde ese árbol nacieron la Revista Mimeógrafo y la Biblioteca Itzamná. Un proyecto que creció, pausó, se transformó y regresó con raíces más profundas y una visión más clara: que el arte, en todas sus formas, encuentre un lugar donde existir y permanecer.

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