Refugio
Amo la libertad que siento cuando estoy a tu lado,
puedo ser yo misma y no lo que los demás están esperando.
Amo la paz que me dan tus labios,
la seguridad que encuentro en tus brazos,
la estabilidad que tengo en tus manos.
Amo mi presente contigo,
nuestro pasado,
y el futuro que el destino nos tiene deparado.
Amo el camino,
el que hemos recorrido y el que seguiremos recorriendo tomados de las manos
Amo que seas mi testigo y mi cómplice,
amo nuestros juegos,
nuestros secretos, nuestros sueños,
todo lo que decimos y lo que hacemos,
amo los recuerdos,
porque tú estás incluido en ellos.
Amo tus miradas,
amo tus sonrisas,
amo tus palabras,
amo tus caricias,
amo lo que amas
Incógnito
Tanta gente alrededor y yo sintiéndome vacía en medio de la nada, todos me observaban pero nadie pronunciaba ni una sola palabra, sólo miradas frías, miradas fijas, simplemente miradas.
Había música, pero nadie bailaba.
Abandoné mi bebida y me dirigía a la salida. En ese momento de la despedida, percibí una fragancia desconocida. Eras tú que llegaste incógnito a mi vida, anónimo, era como si te conociera, aunque no te conocía.
Ya nada importaba, me sentía intocable, segura, protegida.
Me sentía viva.
Desde ese día llegaste tú para quedarte, sin importar lo que estaba bien o mal, haciéndome soñar, enseñándome a volar, alto, muy alto, en dónde nada ni nadie me podría alcanzar.
En aquella velada solitaria, terminé bien acompañada.
Mundos paralelos
Ella sentía que flotaba entre las nubes del cielo, él sentía que su mundo se había derrumbado ante sus ojos.
Ella sentía que el viento acariciaba su piel mientras paseaba descalza entre las más hermosas flores del jardín, él sentía que lo perdía todo sin poder hacer nada. Ella había muerto, él buscaba motivos para seguir viviendo sin ella.




