Cuando tu madre dice que te cortes el cabello y te rasures la barba
Que te bajes de la mula de una buena puta vez
Y que dejes tu viento libertario por la madurez de la fruta que
Cae.
Escucharás de profunda voz
Un antiguo miedo licántropo que angustia su tradición de cordero.
Está claro que contra todo padre
María no quiere volver a verte crucificado.




